Había una vez una gallina roja llamada Marcelina,
que vivía en una granja rodeada de muchos animales.
Era una granja muy grande, en medio del campo. En el
establo vivían las vacas y los caballos; los cerdos tenían su propia pocilga.
Había hasta un estanque con patos y un corral con muchas gallinas. Había en la
granja también una familia de granjeros que cuidaba de todos los animales.
Un día la gallinita Marcelina, escarbando en la tierra de
la granja, encontró un grano de trigo. Pensó que si lo sembraba crecería y
después podría hacer pan para ella y todos sus amigos.
-¿Quién me ayudará a sembrar el trigo? - les preguntó.
- Yo no dijo el pato.
- Yo no dijo el gato.
- Yo no dijo el perro.
- Muy bien, pues lo sembraré yo dijo la gallinita.